Al servicio del creciente Movimiento de Schoenstatt en Cuba

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(Via Schoenstatt.org)

CUBA, Juan Vicente Escobar y Juan Miguel de la Fuente •

c2Nuestra primera impresión de Cuba fue, literalmente, un golpe de calor en la cara ¡casi nos vamos al piso! Cuando llegamos, además de perdernos en el pequeño aeropuerto de La Habana, nos recibieron 23 españolas (y algunos cubanos) cantando el himno de Franz Reinisch a todo pulmón: fue una entrada triunfal (y más que mal, no nos quejamos). Luego, despedimos a las misioneras de España, con mucho llanto, lagrimeo, vuelvan pronto, no las olvidaremos, etc., etc., etc., de los cubanos y… los chilenos (aun las lloramos).

En la parroquia de Santa Cruz del Sur

El viaje a Santa Cruz desde la Habana fue una experiencia cubanizadora, un viaje épico de diez horas en un camión con asientos (que si ya creíamos que era malo, aun no conocíamos los otros camiones). Pero bueno, comimos cosas muy ricas, viajamos mucho, dormimos con mucho calor y de madrugada llegamos a nuestra casita en la Parroquia de Santa Cruz del Sur.

Aquí vivimos con el Padre Bladimir (Federación de sacerdotes diocesanos de Schoenstatt), su madre, María (que es como nuestra mamá aquí), algunos seminaristas que van y vienen y con dos perros: Shakira, la brava, y Napoleón, su hijo, que es un perro tonto y simpático.

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Rezo del Hacia al Padre con la juventud de Schoenstatt de la parroquia

Durante la primera semana tuvimos un aterrizaje forzoso en la novena de la Virgen de la Caridad del Cobre, cuya fiesta es el 8 de septiembre, con unas hermosas y revitalizadoras laudes a las  6.30 de la mañana, de los cuales nos hicimos muy “fanáticos”. También recorrimos Santa Cruz en coche de caballos, con la Virgen y el tremendo bagaje que llevamos con nosotros, con música y todo, ¡a la gente le encantaba! Lo que nos quedó más claro es que si vas al Cobre nos tienes que traer una Virgen de la Caridad (y no queremos ni flores ni estampas). Participamos de la Eucaristía con la Virgen en todos los barrios del pueblo, en las casas de los fieles, y comprobamos que los cubanos son extremadamente devotos de la Virgen de la Caridad, la Patrona del país. Al final de cada Sta. Misa, con los jóvenes de Schoenstatt de Santa Cruz rezamos un oración de la noche preparada por ellos, a la que se agregaban otros jóvenes. Rezábamos el Hacia el Padre como nunca lo habíamos hecho. Había un libro cada tres personas y lo sabían mejor que nosotros; fue muy impresionante, pensando que Schoenstatt lleva menos de un año aquí.

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Bautismo de cuarenta y tres personas

En la víspera de la fiesta de la Virgen, tuvimos que preparar un “vigilia”. La animaron Yanitza y Juan Miguel (Charlie), con juegos, tesoro escondido en el templo, baile, trivias, una banda sorpresa. Culminó con el canto de las mañanitas a la Virgen de la Caridad y nuevos cantos con la banda. Al día siguiente, en la fiesta de la Virgen, hubo bautizos masivos (43 personas), Sta. Misa y procesión por las calles de Santa Cruz, que salió de lo mejor.

Preparación de la vigilia en espera del Papa

Luego hubo un par de días de descanso, pero sorpresivamente nos avisaron que los jóvenes de la parroquia debíamos preparar la vigilia de la juventud de toda la provincia de Camagüey, a la espera de la visita del Papa a Holguín. Fue una gran sorpresa para todos los jóvenes, que estaban muy emocionados y comprometidos con el asunto. Hemos trabajado como chinos, pintando los pullovers (poleras), los afiches, los lienzos y ensayando unas hermosas coreografías que nos ha costado memorizar (hemos dejado los dotes de bailarines en Chile…), entre otras cosas más.

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Jóvenes, niños y adultos quieren saber más del movimiento

Los últimos días han estado marcados por el terremoto en Chile, y por el 18, que nos lo celebraron muy cariñosamente, con vino chileno y unas sopaipillas que hicimos, que quedaron aceptables. También celebramos nuestra primera Misa de alianza el 18 de septiembre, que fue muy linda, popular y vivida (y también muy distinta).

El paso de las españolas motivó a mucha gente a acercarse a Schoenstatt y a la fe, por lo que nos hemos visto algo sobrepasados, ya que hay mucho movimiento en la Parroquia: jóvenes, niños y adultos quieren saber más del movimiento. Partió el primer grupo de aliadas, siguen las niñas apóstoles, los cruzados, también la liga apostólica de madres y los madrugadores.

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