Se entronizó la Mater en la cima de los Andes… con la bendición del Santo Padre Francisco

Con una Misa y con la gran sorpresa de recibir un saludo y la bendición del Santo Padre Francisco, se bendijo la Ermita de la Mater en los Andes. Sus cimientos recogen los aportes de los jóvenes y de cientos de “Cruzados solidarios” en todo el mundo. “Tan contentos y emocionados estábamos!”, dicen los Cruzados, mientras que la “Cruzada solidaria” mayor, de 88 años, comenta: “Uno se imagina estar allí arriba sentado rezando, diciendo: Me quedo aquí contigo, Madre mía”.

Cuenta el Padre José María Iturrería: “La subida no fue fácil, pero todos llegamos juntos y, entre cantos, caminamos los metros finales hasta encontrarnos con el Cristo. Allí hicimos un gran abrazo rodeándolo y rezamos juntos pidiendo al Señor por nuestros pueblos.

Luego, llegó el momento que tanto esperábamos y para el cual nos preparamos: celebramos la Santa Misa y ¡entronizamos a la MTA en la cima de los Andes! La imagen en cerámica de la Mater, que estuvimos llevando con nosotros los 200 Km. hasta el Cristo Redentor, fue colocada en la Ermita.

¡El sueño de Mario Hiriart se hizo realidad! María ya tiene su morada en los Andes junto al Redentor.

Nos acompañó una nutrida delegación de la Familia de Schoenstatt de Mendoza y de Chile, como también varios sacerdotes, entre ellos el P. Carlos Cox. Éramos más de 200 personas presentes en este mediodía y no estábamos solos, porque nos sabíamos acompañados por todos los schoenstattianos que rezan por nosotros a lo ancho del mundo.

Colocamos la imagen de la MTA y las piedras que cada país había traído a la Cruzada, como también los símbolos personales de cada Cruzado.

Al concluir la celebración todos firmamos, al pie de la Ermita, el compromiso de ser portadores del fuego de la Alianza y llevarlo como misioneros a las próximas generaciones".

Un regalo de cumpleaños
El P. Claudio Martínez Cohen, quien fundó la Cruzada de María, estaba de cumpleaños precisamente ese día 24 de enero y fue él quien bendijo la Ermita de la Mater. ¡Lo que es la Providencia y la delicadeza de la Mater!

El “Santuario de todos nosotros” presente
Aún faltaba la piedra de Paraguay (ya teníamos con nosotros la de Argentina, Alemania, Uruguay, México, Chile y Brasil). Parecía que no iba a llegar, porque la hicieron a último momento. El mismo día 24 llegó junto al P. Darío Gatti, que vino desde Rosario, y que también trajo una piedra en nombre del Santuario de Belmonte. Hasta en ese detalle la Mater nos ayudó.

En el Santuario de todos nosotros en Belmonte, el “Santuario de la Iglesia de Francisco”, se reza cada día por la Cruzada de María.

El Santo Padre saluda a la Cruzada de María
A dos días de la bendición de la Ermita, los Cruzados enviaron un mail a Mons. Guillermo Karcher, secretario argentino del Santo Padre Francisco, avisándole de la Cruzada de María y pidiendo su bendición. Pocas horas antes de la bendición de la ermita, con orgullo y asombro recibieron la repuesta: ¡El Papa Francisco nos ha enviado su bendición y se alegra con nuestra peregrinación! ¡Qué grande el Papa, nos tiene presentes! ¡Que alegría y orgullo para los Cruzados!

El mail dice:

“El Santo Padre Francisco se alegra profundamente al saber que están llevando la imagen de la Virgen María a los pies de su Hijo en la frontera entre Argentina y Chile.
El gesto comunitario que están efectuando sea un signo de verdadera hermandad.
Que la peregrinación andina se llene así de fe y entusiasmo y sea también testimonio vivo del amor que se vuelve Alianza de Paz, como nos invita nuestra Madre de Schoenstatt.
El Papa los saluda, los bendice y les asegura su oración. Les pide a su vez que recen por él desde las altas cumbres cordilleranas.
Cordialmente
Mons. Guillermo Karcher".

Un video para Francisco
Después de la bendición, los Cruzados enviaron un mail de vuelta:

¡Estamos muy agradecidos y muy emocionados de haber recibido la bendición y el saludo del Papa Francisco! Muchas gracias por hacernos llegar su cercanía.
Vivimos junto al Cristo Redentor un hermoso momento de comunidad internacional y allí hicimos la bendición de la Ermita de la Virgen en los Andes, junto a Él. Ahora ya estamos en Chile y seguimos nuestro peregrinar hasta Santiago, con la conciencia de ser misioneros de Cristo y de María.

¡Desde los Andes, nuestra oración y gratitud!

Ahora ya están bajando a Chile y caminando con una clara misión: “Llegar a Bellavista portando la llama de la Alianza de Amor que queremos regalar a la Iglesia y el mundo”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *