¡Schoenstattianos, son unos sinvergüenzas!

Hace días estaba en Facebook, y vi una linda noticia. “Misa en un Mall de Chile”, un grupo de seminaristas, acompañados con un sacerdote llevaron a la palabra de Dios al Mall, se veía a mucha gente reunida escuchando y muchas que pasaban de largo.

Comencé a buscar más sobre este evento, y llegué a un blog no católico, en donde decían “son unos sin vergüenza”, y leyendo si me sentía algo incomodo con todo lo que decían, me di que cuenta que si tiene razón, si somos unos sin vergüenza. ¿En que estábamos pensando?

Desde que comenzamos nuestra historia, fuimos unos sin vergüenza, pedirle a la Mater que baje y habite un simple santuario en donde nunca hubo una aparición, y esto lo repetimos casi todos los años con nuevos santuarios en todos los continentes.

Somos unos sin vergüenzas, al salir a misionar, meternos en la casa de las demás personas y sacarles una sonrisa. En que pensábamos en llamarnos la Generación Misionera.

Somos unos sin vergüenza al llenar plazas, iglesias, coliseos con nuestros cantos, banderas y saltos. Que poca vergüenza tenemos de hacer todo, de caminar por los Andes, de correr hasta Schoenstatt, de hacer campamentos de cientos de chicas, de misionar en cada casa.

De vender cosas en todos lados cuando necesitamos fondos, de pedir donaciones, de conseguir cosas que parecen imposibles, de intentarlo varias veces, de rezar en clases frente a todos, de llevar la peregrina a nuestro colegio, universidad o trabajo. ¡Sin verguenzas!

Y es que un Schoenstattiano si es un sin vergüenza, porque no tenemos vergüenza de demostrar la razón por la quien luchamos, luchamos por Ella, vibramos por Ella, por esa mujer que nos tiene locamente enamorados, que da lo que sea para guiarnos hacia su Hijo.

Y hoy digo orgullosamente, soy un sin vergüenza y lo seguiré siendo, seguiré llevando a la Mater a mi colegio, universidad, a mi trabajo; seguiré trabajando por misiones, campamentos; seguiré flameando mi bandera en alguna peregrinación a pesar que todos nos vean y se pregunte por estos locos, seguiré usando mis pulseras, mi medalla de alianza, seguiré rezando, seguiré de pie firme, junto a la Reina.

#soyunsinverguenzaMividaporSchoenstatt

Fuente: Web Soy Schoenstattiano

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