Los Palottinos regalan al Movimiento de Schoenstatt la capilla de gracias.

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La comunidad de los Palottinos regala al Movimiento de Schoenstatt, para el año jubilar 2014, la capilla de peregrinación en Vallendar – Schoenstatt.

Lo decidió la Asamblea Provincial, el máximo órgano decisorio de la comunidad, en su sesión de 22 de mayo de 2013, en el provincialato de Friedberg, Baviera. Junto con la capilla se incluye en la donación la plaza de peregrinos colindante.

La asamblea acordó, tras una larga discusión, la propuesta de donación conjunta de la Dirección Provincial y de la Casa Wasserburg.

“El Movimiento de Schoenstatt había solicitado, hace años, un gesto de generosidad en el recinto de peregrinación de Schoenstatt. Con esta donación queremos confiar al Movimiento la capilla mariana por el jubileo de los 100 años del lugar de peregrinación de Schoenstatt en 2014. Unimos a ello la esperanza de que muchas personas puedan experimentar en el futuro la cercanía de la Santísima Virgen y la fuerza santa e inspiradora del lugar de peregrinación”, palabras del provincial de los pallottinos, padre Helmut Scharler. También habló de nostalgia, fueron muchos los Palottinos que, durante decenios, colaboraron con éxito en la construcción del Movimiento de Schoenstatt y en el acompañamiento espiritual junto a la capilla de gracias.

En 1901 adquirieron los Palottinos la “casa antigua”, como propiedad, para la residencia de estudiantes, como cuna de su presencia en Vallendar. La capilla, que era por entonces el trastero para herramientas del jardín, se arregló y volvió a ser, en adelante, espacio sagrado (capilla de la casa). En 1914 se consagró aquí a la Santísima Virgen un grupo de estudiantes junto al director espiritual Palottino, padre José Kentenich. El Movimiento de Schoenstatt ve en esta fecha el comienzo de su actuar (Acto fundacional).

En 1964 llegó la separación entre el movimiento de Schoenstatt y los Palottinos que hasta entonces habían apoyado y dado forma, de manera decisiva, la evolución de Schoenstatt y el movimiento peregrino desarrollado.

La capilla de gracias permaneció como propiedad de los Palottinos, que seguían configurando el lugar de peregrinación con sus ofertas de acompañamiento espiritual y coordinando en conjunto con las múltiples comunidades.

Como un primer paso, en 2012 , cedieron los Palottinos a los Schoenstattianos el usufructo y la administración de La capilla. “Queríamos experimentar cómo sería estar uno al lado del otro en el lugar. A fin de cuentas los Palottinos realizamos un trabajo pastoral propio, que va más allá de la región, tanto en el centro de formación de jóvenes en la casa Wasserburg, como en el centro de terapia espiritual o en la iglesia de Pallotti. Ambas partes hemos tenido buenas experiencias. Esto nos ha movido a los Palottinos a ceder ahora definitivamente la capilla”, palabras del rector de la casa Wasserburg, padre Alexander Diensberg.

Fuente: Schoenstatt.org

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